Astudillo's Group

Sentido de Prosperidad.

Haciendo el análisis del encierro en casa, condominio, ciudad, estado, país,… nos percatamos que el confinamiento genera daños, por la sencilla razón de ser un elemento social. Requerimos del otro para todo. Sin embargo, le llegamos a ignorar de una manera tan irracional, al sostener que podemos valernos por sí solos ante cualquier problemática.

Y cuando las circunstancias emitieron mensajes:

Una manguera rota en el lavamanos, nos recordó al plomero. La falta de alimentos, al supermercado cercano del cual ni su dirección electrónica tenemos. Un medicamento requerido, al expendedor en la farmacia quien con tanta elegancia nos saluda. Una caída del celular, al técnico o expendedor de una tienda experta en esas lides, en las inmediaciones. La necesidad de caminar y respirar al aire libre, a las caminerías adyacentes que muy poco detallamos cuando apresurados pasamos a un costado…

Así nos vamos dando cuenta de la necesidad de buscarle solución a un conjunto de problemas que podemos resumir en la palabra, vida.

Como así no podemos vivir, pues entonces saquemos las antenas o sensores dispuestos en nuestro organismo para que el ostracismo no se apodere de nosotros, y el cómodo sillón que nos brindaba sosiego, se transforme ahora en inspiración para reencausar nuestras energías.

Veamos entonces cómo podemos desarrollar habilidades y destrezas para insertarnos en ese mundo de oportunidades que como consecuencia del enclaustramiento, han surgido.

En primer lugar, tener presente que nuestras capacidades son finitas y ello implica, hay cosas que podemos realizar y otras ameritan del apoyo y voluntades de terceros. Es decir, tanto del trabajo como de las opiniones de expertos.

Es necesario conectarnos con actividades y eventos que nos causen satisfacción, alegría, empatía. Por ej., el deporte, la música, una película específica, una llamada telefónica, una comida apetecible y realizable, un archivo de fotografías a visualizar, una visita a un amigo cercano a nuestra residencia,…

En segundo lugar, apreciar las opiniones de nuestros interlocutores. Cambiar el chip del porque usted está interviniendo, solicitando, ordenando algo, quien le escucha tiene que obedecerle. Recuerde aquella persona también ha vivido en confinamiento, y padece iguales o peores penurias que usted.

La amabilidad ha de ser la habilidad que debamos desarrollar, y eso es alcanzable colocándonos en modo neutro, para aceptarnos tal cual estamos viviendo e interactuando.

Valorar que tal vez, la escucha activa es uno de los trabajos esenciales que han surgido. Lo que planteamos es ofrecer un espacio limitado en el tiempo para un compartir por los medios digitalizados, y de allí con toda seguridad surgirán otras necesidades.

Finalmente, creer que todo cuanto hacemos tiene asiento en las necesidades de la humanidad, para superar esta situación con la mirada puesta en otra sociedad posible. Donde estudiar se fundamente en compartir y no en demostrar. El trabajo sea instrumento de superación basado en el conocimiento, más que en la acreditación. La economía funcione como un concierto entre sujetos y objetos, donde todos se esfuercen por alcanzar la melodía perfecta, de ganancias compartidas y del sentido de prosperidad.

 

Astudillo’s Group.

Autor: Eknow

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