Astudillo's Group

FORMACIÓN EN ALTA MAR.

En pequeño barco de madera que han construido los habitantes de una aldea marítima a orillas del Mar Caribe, bien al norte de América del Sur, se realiza la natural faena de preparar todo lo concerniente para estar bien alta mar el tiempo que sea necesario, y regresar a casa con algo de pesca que permita recuperar la inversión en gasolina a precios internacionales.

Hay una euforia que se transmite en los rostros de adultos y niños. Lo más importante, las redes bien ordenadas pensando que el posterior despliegue en el mar sea lo menos traumático. El hielo en la cava central para el resguardo de los peces. La comida de los cuatro marineros que se deciden a surcar aguas profundas, en regiones bendecidas por una Virgen a quienes se encomiendan. Las sonrisas forman parte de su ligero equipaje, de franelas desteñidas por el juego mágico de los rayos solares impactando la salinidad de aquellas aguas.

Saludos, bendiciones, abrazos, algarabías, alegrías, conforman el escenario único. Que tal vez palabra alguna no es capaz de dimensionar: el fuerte sentimiento de acompañamiento que allí se recrea.

Llegada la hora, el barco remonta las aguas buscando un norte que está más que perdido.  Mirada al frente para no mostrar las dos lágrimas que bañan pómulos de cuatro jóvenes que deciden en cada jornada buscar en las profundidades del mar además del alimento, el sustento de una familia rica en nobles sentimientos.

Son Maestros curtidos en lo salino para dominar una red y entre sus manos hilar sueños con cada pez que genera alegrías para volver a casa.

El mar, refieren ellos, es como una escuela que va indicando lo que se debe hacer. Miran al Sol y a la Luna como referentes de posición, y se comportan como los mejores PGS para buscar el rumbo deseado, que más importancia adquieren en las tempestades.

En alta mar y sin tecnología no se sienten desprotegidos. Confían en la técnica que de niños han aprendido de sus ancestros. Quienes con total desprendimiento actúan como Mentores, facilitando las estrategias, herramientas y el conocimiento para que puedan seguir el sueño que de niños se plantean: Ir a la escuela hasta el Sexto grado como requisito, para que sus padres le autoricen a echarse a la mar y hacerse niños marineros, bajo una formación colectivista surgida en las conversaciones sostenidas en mar y tierra.

 

Astudillo’s Group.

Autor: Eknow

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